
La Comisión para Asuntos de la Familia, Protección de la Maternidad y la Infancia del Patriarcado de Moscú manifestó su honda preocupación por la adopción de enmiendas al Código Penal que prohíben pegar a los niños. Los representantes de la Iglesia Ortodoxa Rusa temen que estas modificaciones podrían alcanzar incluso a buenos padres.
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