viernes, 22 de mayo de 2015

Los forzudos de Rusia

El culto a la fuerza física ha existido en Rusia desde siempre. Por algo los protagonistas de las leyendas populares son los robustos bogatyrí [héroes medievales, el equivalente a caballeros andantes — NT]. La comunidad Лайфхак de VK.com ha recopilado su propia lista de los forzudos más legendarios de la Historia rusa.

Traducido por Antonio Airapétov
Original
No se puede decir que Pedro I fuera un simple zar. Ha destacado entre los autócratas rusos tanto por su porte físico (medía 204 cm) como por su pasión por el trabajo manual. Pedro doblaba monedas con los dedos y retorcía herraduras y sartenes de hierro fundido.
Aleksandr Zass, el Sansón de Hierro. Se hizo famoso en tiempos de la I Guerra Mundial. Escapó del cautiverio austriaco y sacó del campo de batalla un caballo herido. El destino le llevó a trabajar en un circo húngaro donde él mismo diseñaba sus propios números: se paseaba por la arena con un caballo o un piano con pianista y bailarina a cuestas; atrapaba con las manos un proyectil de 90 kilos disparado desde una distancia de 8 metros por un cañón circense; levantaba del suelo y sostenía entre los dientes una barra metálica con ayudantes sentados en sus extremos; con una pierna metida en un lazo fijado bajo el techo, sostenía con los dientes una plataforma con piano y pianista; tumbado con el torso desnudo sobre una tabla con clavos, mantenía sobre el pecho una piedra de 500 kilos mientras estaba siendo golpeada con una maza.
Yevpátiy Kolovrat, el caudillo más fuerte. Según el Relato de la Devastación de Riazán por Batú Kan, Yevpátiy Kolovrat supo de la incursión de los mongoles en el principado de Riazán y, al frente de un pequeño grupo de hombres, acudió en su socorro. Batú Kan envió contra él a su mejor guerrero, Jostovrul, pero Yevpátiy le venció en la lid partiéndolo en dos hasta la montura. Pese a su superioridad numérica, los tártaros no pudieron con la milicia de Kolovrat hasta que se les ocurrió emplear armas de asedio rompepiedras.
Vasíliy Alekséyev, el Oso Ruso. En su carrera deportiva, batió 80 récords mundiales y 81 récords de la URSS. Poseedor del récord mundial «eterno» en la suma de tres ejercicios: 645 kg.
Grigóriy Rusakov, vencedor de toros y osos. Rusakov se estrenó como luchador en 1909, cuando trabajaba en la mina en el Donbás. Pronto se convirtió en el campeón local y recibió una invitación para trabajar en un circo de Moscú. Allí llegó a ser luchador profesional gracias a sus cualidades físicas: dos metros de altura y 150 kilos de peso. Rusakov también era conocido por sus espectaculares peleas con osos, por retorcer herraduras y raíles, y en una ocasión venció en Londres a un toro.
Aleksandr Karelin, concido como San Sánych. En su carrera deportiva, el luchador acumuló diferentes títulos, obtuvo 887 victorias y fue derrotado solo en dos ocasiones. Tres veces campeón olímpico, 9 veces campeón del mundo, 12 veces campeón de Europa, 13 veces medalla de oro en campeonatos de la URSS, la CEI y Rusia. En cuatro ocasiones Aleksandr Karelin fue premiado con el Cinturón de Oro al mejor luchador del planeta.
Iván Poddúbny, el Invencible. Iván cayó en su primer combate. A partir de allí, se impuso un duro régimen de entrenamientos, practicó con pesas de más de 30 kilos y barras de 112 kilos, renunció al tabaco y al alcohol y se roció regularmente con agua helada. Hasta el final de sus días se acompañó de un bastón de hierro forjado. Pronto se convirtió en uno de los luchadores más conocidos no solo de Rusia, sino de toda Europa.

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